Cómo dejar ir al que pensaste era: "el amor de tu vida".
Habiendo amado alguien tanto, qué es lo que queda???
De la tinta del grandioso escritor y poeta José Ángel Buesa, -en quien he encontado refugio y aliento en momentos de desconsuelo y frustración-; pongo a disposición de los navegadores poemas que engrandecen y ayudan a sanar el alma herida y renuente a la separación del ser querido.
POEMA DE LA DESPEDIDA
Te digo adiós si acaso te quiero todavía
quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No sé si me quisiste... No sé si te quería
o tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste y apasionado y loco
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco,
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti...
LA SED INSACIABLE
Decir adiós... La vida es eso.
Y yo te digo adiós, y sigo...
Volver a amar es el castigo
de los que amaron con exceso
Amar y amar toda la vida,
y arder en esa llama.
Y no saber por qué se ama...
Y no saber por qué se olvida...
Coger las rosas una a una,
beber un vino y otro vino,
y andar y andar por un camino
que no conduce a parte alguna.
Sentir más sed en cada fuente
y ver más sombra en cada abismo,
en este amor que es siempre el mismo,
pero que siempre es diferente.
Porque en sordo desacuerdo
de lo soñado y lo vivido,
siempre, del fondo del olvido,
nace la muerte de un recuerdo.
Y en esta angustia que no cesa,
que toca el alma y no la toca,
besar la sombra de otra boca
en cada boca que se besa.
Para todos aquellos que creen firmememte: que después de perder a la persona amada, no existe lugar alguno para el consuelo y la felicidad; tengan la certeza que la vida da muchas vueltas y cuando menos lo esperamos la alegría y el regocijo toca hasta nuestra puerta.


nika dijo
Saludos, un gusto pasar por aquí!!
El primero de los poemas que colocas me toca hondo y describe la acción que desde hace mucho tiempo he debido acometer. Hace tiempo he debido decir adiós... lo cierto es que sería un adiós como ese, sin ganas, con mucho amor sembrado en mi.. un amor que no se cristalizó, un amor que arde y duele al tiempo que apoya y conforta.
Dulce tortura esta de amar, no sé cómo salir de este espiral, no sé cómo se dice un adiós que no deseo pronunciar, una renuncia necesaria que no quiero enfrentar...porque "al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo, tal vez empiezo a amarte como jamás te amé"...
Gracias por este post.
5 Diciembre 2008 | 03:27 AM